Es rancia tradición mexicana salvar la cara. En esto México es una extensión tropical de Asia. Impasividad crónica para evitar la confrontación. Decir que sí aunque pienses que nunca lo harás, aceptar invitaciones y no presentarse. Cortesía de corto plazo que pospone la queja y el desacuerdo al terreno estéril de la intimidad solitaria. Ser testigo de arbitrariedad y abuso y sólo externar el desacuerdo y la indignación en el lugar y el momento que no sirven para nada.
Autobuses ensardinados porque nadie es capaz de decir: “Ya no cabe nadie más”. Choferes que abusan de decenas de personas con su implícita autorización: el silencio y la indiferencia. Periodistas que mienten y censuran sin que nadie parpadee. Políticos que roban, prevarican y asesinan con altísimos índices de popularidad porque le “echan ganas, son buena onda, hablan como nosotros o porque son la autoridad”
Sociedad bipolar que va de la catarsis al sopor de la indiferencia y la apatía secular. 300 años de abuso español por varios años de asesinato y barbarie independentista, 40 años de robo, humillación y vejación porfirista por un par de décadas de convulsión homicida y destructora. Setenta años de atole con el dedo más doce del circo de la ineptitud y la burla. ¿Qué sigue señores? ¿Una carnicería nacionalista y demagógica seguida por otro periodo de autocomplacencia y disociación de lo público?
¿No será mejor decir que no, ser claro y hasta grosero?, ¿No será mejor mostrarse en desacuerdo público y ruidoso?, ¿No será mejor volvernos un país de gente que se queja y actúa cuando las cosas no funcionan?, ¿No es mejor decir, no me gusta, no quiero, no voy a ir, eso no es correcto, lo que hace usted me perjudica?
¿O seguiremos aguantándonos hasta perder la razón y asesinarnos porque nos vimos feo?
Poner la mierda donde no se ve no la desaparece, sólo la acumula. Amontonarla solo consigue que un día, por fuerza de evitar confrontarla, tengamos que dar grandes bocanadas de ella, cuando se desborda y nos inunda.
Los invito pues a ser descorteses, decir que no, externar su desacuerdo, criticar y emprender la acción, y si no, a aguantar las consecuencias.
Wednesday, November 25, 2009
Wednesday, November 11, 2009
Dismal
jajajajajajajaja esto lo encontre en otro blog y es buenísimo, no paro de reir
Sent to you by choiropsales via Google Reader:
Things you can do from here:
- Subscribe to SalvadorLeal.com using Google Reader
- Get started using Google Reader to easily keep up with all your favorite sites
Friday, October 23, 2009
Legisladores, Movimiento Digito-Sociales y Twitter
Tal parece que la línea de pensamiento de los legisladores y el gobierno federal para gravar el uso de Internet está basada en “Si lo usan pocos y relativamente ricos, entonces es de lujo”. Nada más simplón y falto de inteligencia. Es claro los legisladores no comprenden conceptos básicos como: crecimiento económico, competitividad, marginación o inclusión.
Es innegable que la recaudación de México es la menor en términos comparativos de todos los países de la OCDE y que el petróleo se está agotando. Sin embargo es bastante cínico pretender recaudar con una medida que refuerza y vigoriza las barreras de entrada tanto por el lado de la producción como de la demanda en un mercado donde la concentración es ridícula. El gravar internet basados en que sus usuarios son ricos es soslayar que, únicamente es así porque el precio al consumidor es impuesto por los abusivos gigantes de las telecomunicaciones en México y que el costo del equipo de computo es prohibitivo para la población media.
Sin embargo, este tipo de medidas no faltan en los anales legislativos mexicanos, donde la falta de oficio legislativo y la tendencia al fastrackeo son lugar común. Lo chato de la decisión hace patente lo que es sabido hace mucho y constituye la problemática de fondo: Los órganos legislativos de México están conformados por acarreados fáciles de manipular que buscan vivir del erario público con la única condición de no ejercer jamás su pensamiento crítico ante la orden del coordinador de la bancada.
Los pocos legisladores profesionales que tenemos en México son aquellos que se las han arreglado para ser electos de forma plurinominal por distintos distritos a lo largo del tiempo y que han saltado de cámara en cámara múltiples veces. Lamentablemente los incentivos de estos para confeccionar leyes benéficas para la colectividad son inexistentes e incluso contrarios. Su elección depende de las élites partidistas y de sus cuotas de poder personales al interior de su partido y nunca de la simpatía ciudadana.
La gran mayoría de los legisladores son lo que yo llamaría “Lame Curules”. Sí, aquellos diputados, diputadas, senadores y senadoras que tienen la lengua café de tanto lamerle la curul al coordinador de su bancada o al gobernador de su estado. Su característica más destacada: Falta absoluta de independencia, espíritu crítico y cultura política. Este grupo está constituido por personas cobardes, inescrupulosas y zalameras que creen que la única manera de asegurarse el ascenso social es comerse la mierda de los más poderosos.
También existen los “Mercenarios”. Estos representan todo, menos al bien público. Ellas y ellos, llegan a su curul mediante el pago de facturas políticas que los partidos adquieren con grupos de interés muy específicos, que pueden ser de la más variada índole: Embotelladoras, televisoras, tabacaleras, telefónicas, sindicatos, asociaciones clientelares como el Frente Popular Francisco Villa, la CROC, Antorcha Campesina, etc. Estos vienen siempre con cortísimas y prefabricadas agendas que impulsan durante toda la legislatura por medio del intercambio de sus votos con respecto aquellos temas que los tienen sin cuidado. Es decir que una vez aprobadas las reformas o leyes que les interesan sólo se presentan a las cámaras cuando hay que cobrar o cuando hay que votar, a petición de la Coordinación, por algo que no entienden y sobre todo les vale madres.
Soluciones hay muchas y van desde la acción social, la promoción de la reelección de legisladores hasta la limitación del número de diputados y senadores. Lo primero que tenemos que lograr es sacudirnos la apatía y el cinismo y ponernos a exigir con voz clara y fuerte cuantas claras y representación efectiva a la bola de oportunistas que son, hoy por hoy, nuestros legisladores
Por lo pronto, una muestra clara es el Movimiento Digito-Social en Twitter #internetnecesario
Es innegable que la recaudación de México es la menor en términos comparativos de todos los países de la OCDE y que el petróleo se está agotando. Sin embargo es bastante cínico pretender recaudar con una medida que refuerza y vigoriza las barreras de entrada tanto por el lado de la producción como de la demanda en un mercado donde la concentración es ridícula. El gravar internet basados en que sus usuarios son ricos es soslayar que, únicamente es así porque el precio al consumidor es impuesto por los abusivos gigantes de las telecomunicaciones en México y que el costo del equipo de computo es prohibitivo para la población media.
Sin embargo, este tipo de medidas no faltan en los anales legislativos mexicanos, donde la falta de oficio legislativo y la tendencia al fastrackeo son lugar común. Lo chato de la decisión hace patente lo que es sabido hace mucho y constituye la problemática de fondo: Los órganos legislativos de México están conformados por acarreados fáciles de manipular que buscan vivir del erario público con la única condición de no ejercer jamás su pensamiento crítico ante la orden del coordinador de la bancada.
Los pocos legisladores profesionales que tenemos en México son aquellos que se las han arreglado para ser electos de forma plurinominal por distintos distritos a lo largo del tiempo y que han saltado de cámara en cámara múltiples veces. Lamentablemente los incentivos de estos para confeccionar leyes benéficas para la colectividad son inexistentes e incluso contrarios. Su elección depende de las élites partidistas y de sus cuotas de poder personales al interior de su partido y nunca de la simpatía ciudadana.
La gran mayoría de los legisladores son lo que yo llamaría “Lame Curules”. Sí, aquellos diputados, diputadas, senadores y senadoras que tienen la lengua café de tanto lamerle la curul al coordinador de su bancada o al gobernador de su estado. Su característica más destacada: Falta absoluta de independencia, espíritu crítico y cultura política. Este grupo está constituido por personas cobardes, inescrupulosas y zalameras que creen que la única manera de asegurarse el ascenso social es comerse la mierda de los más poderosos.
También existen los “Mercenarios”. Estos representan todo, menos al bien público. Ellas y ellos, llegan a su curul mediante el pago de facturas políticas que los partidos adquieren con grupos de interés muy específicos, que pueden ser de la más variada índole: Embotelladoras, televisoras, tabacaleras, telefónicas, sindicatos, asociaciones clientelares como el Frente Popular Francisco Villa, la CROC, Antorcha Campesina, etc. Estos vienen siempre con cortísimas y prefabricadas agendas que impulsan durante toda la legislatura por medio del intercambio de sus votos con respecto aquellos temas que los tienen sin cuidado. Es decir que una vez aprobadas las reformas o leyes que les interesan sólo se presentan a las cámaras cuando hay que cobrar o cuando hay que votar, a petición de la Coordinación, por algo que no entienden y sobre todo les vale madres.
Soluciones hay muchas y van desde la acción social, la promoción de la reelección de legisladores hasta la limitación del número de diputados y senadores. Lo primero que tenemos que lograr es sacudirnos la apatía y el cinismo y ponernos a exigir con voz clara y fuerte cuantas claras y representación efectiva a la bola de oportunistas que son, hoy por hoy, nuestros legisladores
Por lo pronto, una muestra clara es el Movimiento Digito-Social en Twitter #internetnecesario
Monday, October 12, 2009
Wednesday, September 2, 2009
Das Wort (con comentario)
Presuntuoso, inclinarse sobre tí
con la vana pretensión de poseerte
Jactancioso, estirarse hacia tí
con la cruel convicción de no aprenderte
Aturdido, contrariado, replegarse,
descubrir:
Es inasible lo que no pude decirse.
Borges comenta:
Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca?
Jactancioso, estirarse hacia tí
con la cruel convicción de no aprenderte
Aturdido, contrariado, replegarse,
descubrir:
Es inasible lo que no pude decirse.
Borges comenta:
Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca?
Monday, August 24, 2009
Sunday, June 28, 2009
Aforismo Vacío
La ancestral angustia por el vacío es el mal recuerdo que los átomos guardan del instante primordial.
Subscribe to:
Posts (Atom)